19 de enero.- La Corte Suprema de Justicia ordenó ayer la aprehensión de Manfred Reyes Villa porque no se presentó a declarar como testigo dentro del juicio de responsabilidades por las muertes de septiembre y octubre de 2003. El que sí se presentó fue el ex presidente Jaime Paz Zamora, quien reveló que el mandatario de entonces, Gonzalo Sánchez de Lozada, antes de su huida, le pidió apoyo para gobernar desde Santa Cruz ante la crisis desatada por los sectores sociales en La Paz.
Pese a que Reyes Villa hizo llegar un memorial señalando la dirección de su domicilio actual en Estados Unidos y ratificando su derecho de abstenerse a declarar por tener una relación de parentesco con el acusado, Erick Reyes Villa, que es su hermano, el Tribunal de Juicio dio curso al pedido de la Fiscalía y de la acusación particular, para que Reyes Villa sea detenido y conducido a instancias judiciales.
En la tarde declaró el ex presidente de la República Jaime Paz Zamora (MIR), quien reveló que Sánchez de Lozada, horas antes de abandonar el Gobierno, el 17 de octubre, le pidió apoyar la instalación de su Gobierno en la ciudad de Santa Cruz porque el conflicto estaba focalizado sólo en La Paz.
Paz Zamora dijo que rechazó la propuesta porque no resolvía el conflicto y podía ser el inicio de una desintegración del país.
El ex primer mandatario, quien dijo que se presentó voluntariamente a declarar, acotó que no firmó ninguna coalición con Goni y circunstancialmente se vio obligado a respaldarlo, pese a que junto a Carlos Mesa, eran los adversarios acérrimos en la historia del MIR, pero primó el compromiso de garantizar el proceso democrático y evitar el caos.
El apoyo fue suscrito con el compromiso de que el nuevo Gobierno de entonces revisara el proceso de capitalización y reorganizara Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) pero no hubo cumplimiento.
Ante la consulta de la fiscal Mirna Arancibia, Paz Zamora dijo que no se consideraba testigo de los hechos de Sorata y Warisata en septiembre y en El Alto en octubre del 2003, porque no estaba en el lugar y se enteró mediante la prensa.
Para el fiscal de Recursos Milton Mendoza, la declaración de Paz Zamora demuestra la política equivocada de Sánchez de Lozada que pidió trasladar la sede de Gobierno de La Paz a Santa Cruz lo que hubiera generado mayor confrontación; la xenofobia del entonces presidente con algunos sectores y la coincidencia de que el 99 por ciento de las medidas del Gobierno eran totalmente contrarias a la pacificación del país, enumeró.